Luciana Sternberg

Yo me acerqué al Sprachzentrum porque me lo recomendó una amiga y me sumé a su clase individual. Es decir que éramos dos alumnas con un profesor. En nuestro caso ambas habíamos tenido experiencia en institutos aprendiendo el idioma, de modo que veníamos con necesidad de otro tipo de acercamiento al idioma. Si bien nos faltaban aprender estructuras gramaticales, tiempos verbales, etc., queríamos hacerlo en una experiencia diferente a la de un aula con mas de quince alumnos, donde se nos abrieran otras puertas para practicar lo que ya sabíamos.

Me encontré con una dinámica de clases totalmente diferente al que había experimentado, donde el idioma se me fue “descontracturando” de a poco en la cabeza. Creo que esto se logra gracias al interes del profesor en encausar la clase de a cuerdo a los intereses de los alumnos, y contactarlo más aún con las vivencias cotidianas de cada uno.

El material elegido para acompañar el aprendizaje comprendía además de los libros de texto que eran muy acertados; el visionado de cortometrajes e informes periodísticos reales, la lectura de novelas, etc. En mi caso esto se vinculaba particularmente con mis intereses porque era estudiante de cine.

Creo que lo más notable es el interés y el esfuerzo constante del instituto por complementar el aprendizaje para nutrir de contenido el idioma, que siempre es un desafío para lograr un resultado diferente. A esto se le suma la información y la ayuda que el docente brinda acerca de becas, viajes, seminarios a los que se pueden aplicar o asistir.

Mi compañera y yo tuvimos la suerte de poder comprobar nuestra confianza en el idioma en un viaje a Alemania, donde nos comunicamos con los ciudadanos sin problemas. Por estas razones y experiencias estoy muy agradecida al Sprachzentrum.